El barça de los funcionarios

El artículo original se puede encontrar en la web de El Periódico

Os lo digo sin ninguna sombra de duda: la única solución está en el bisturí afilado. Sajar profundo y extirpar los males. No hay otro método para frenar la bola de nieve, la inercia negativa que desde hace año y medio corrompe al Barça. Lo afirmo con rotundidad porque antes ocurrió igual en el Madrid galáctico, proceso narrado con minuciosidad artesanal en esta misma columna durante tres largos años.
El Barça es hoy el Barça galáctico. No le deis más vueltas. El Barça de los funcionarios. Ministerio de Asuntos Barcelonistas, contrato que te resuelve la vida definitivamente. Jugadores y técnicos anodinos, amorfos, transformados en contables con manguito, ocupados en negocios y patrocinios, entronizados en los altares mediáticos, carcomidos por los vapores de la gloria, reblandecidos hasta la intrascendencia, consumidos por elogios y fastos. Funcionarios del balón, de los que fichan tarde, escaquean el cafelito del desayuno, dejan el trabajo para mañana y se ausentan de sus obligaciones en cuanto pueden. Situación funcionarial, donde nadie hace nada para cambiar esta dinámica ya rotundamente negativa, círculo perverso, voluntades adormecidas, espíritus indolentes.
Revivo las mismas imágenes del Madrid galáctico. Casillas gritando desesperado es hoy Valdés gritando desesperado. Ronaldinho en el gimnasio es Ronaldo en el gimnasio. Y los rostros del banquillo son los rostros del banquillo galáctico: perplejidad, hastío, aburrimiento. Pasividad en el partido, en el entrenamiento, en la vida. Plantilla galáctica en la que ya cuesta encontrar gente competitiva de verdad como para construir un once con ganas de jugar al fútbol. ¡Qué estupidez plagiar los peores defectos de tu peor rival!
Reflexionen con sinceridad: ¿cuántos futbolistas del Barça ya han jugado los mejores 10 partidos de su vida? ¿Qué diferencia hay entre este Barça y el de la temporada pasada? Tras París debió renovarse equipo y banquillo y no se quiso hacer desde el éxito, pero tampoco después se hizo desde el fracaso.
Esta temporada no deberían estar aquí ni Rijkaard, ni Ronaldinho, ni algunos más, ni tampoco Henry, sino gente con ambición y ganas de comerse el mundo, no funcionarios solo dispuestos a lucirse en casa en las grandes noches. Los cánceres no se curan con tiritas y Joan Laporta se ha equivocado gravemente un año más.

1 comentarios:

f-Mourinho dijo...

Estoy de acuerdo, pero si quieren aplicar mano dura a partir de ahora, Frank debería ser cesado ya. No porque no valga para el caso, sino por que no sería moral que fuese él el que pida ajustarse ahora al reglamento. Si les distes la mano en el éxito, no se la puedes quitar en el fracaso. ¿Con qué cara le dices a Ronaldinho: antes como ganabas y no había críticas te dejaba hacer lo que quieras, ahora me enfado y ya no... ?

Yo, esperaría hasta verano con Frank y luego, pase lo que pase, iría a por un segundo proyecto con Mou, Capello o Benitez.

Ivan, ya he contestado tus preguntas en mi blog.
Un saludo.