El artículo original se puede leer en la web de El Periòdico
En el Madrid de las navajas y los espías, de prácticas gangsteriles y choriceos variados, la moral está en almoneda. Aquella sociedad opulenta que alcanzó su epítome en el palco de los negocios del Bernabéu y su clímax con los galácticos se ha desmoronado en tiempo récord. Empresarios groseramente enriquecidos que alardeaban de sus proezas hasta el sonrojo zascandilean ahora por las esquinas intentando pasar desapercibidos. Madrid es hoy una sociedad sin referentes, desnortada de forma vertiginosa. Y no es menor símbolo el Real Madrid, a su vez envuelto en las melonadas que se perpetran en la corrala, agitado por individuos de catadura dudosa y esperanzado de nuevo con la llegada del mesiánico Florentino, el mismo que permitió la infección grave del vestuario y en cuya directiva anidaron personajes relacionado con la red de espionaje de la Comunidad.
Y, sin embargo, el equipo resiste sin tirar la toalla. No insistiré en la calidad del juego merengue, tan escaso que no admite resumen. Simplemente, no existe si exceptuamos el talento vertical de Robben. Pero el equipo resiste. Lo hace desde el orden defensivo y sin alardes, pero aguanta el tirón sin dimitir, como sí han hecho ya Sevilla, Valencia, Villarreal y Atlético. Eso ocurre porque el mantra de la estabilidad social no es cierto, sino un tópico mal aplicado. Siempre se ha dicho que un equipo no puede salir adelante si su club se halla en descomposición o quebrado socialmente. No es así. No hace ni seis meses que el Barça era un remedo del far west, una olla de grillos agitada por votos de censura, candidatos in pectore y con los pronósticos augurando el cataclismo. Y vean lo ocurrido. De aquel tsunami ha surgido un equipo majestuoso e imparable que contradice las teorías de la estabilidad. Y no olvidemos las dos últimas victorias de Italia en los Mundiales (1982 y 2006), nacidas de la catarsis de los grandes escándalos futbolísticos del calcio.
Esta es la única esperanza que queda en la capital: que su equipo sostenga a un club en quiebra moral.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada